Saleta Castro grabando en el HItachi MTB Triatlon

¿Sabéis por qué nos gusta el triatlón?

Publicado 10 octubre, 2013

¿Sabéis por qué nos gusta el triatlón? Porque el triatlón es una metáfora de la vida.

 

Empezarás ilusionado, descubriendo qué sorpresas tiene este deporte, quiénes han hecho grandes hazañas y quiénes pelean con todas sus fuerzas simplemente por estar ahí, por sobrevivir.

 

Comenzarás a entrenar, esa es tu infancia y adolescencia. Y pronto comprobarás que es más difícil de lo que pensabas. El triatlón te exigirá unas dosis de concentración y dedicación que no habías esperado. Tú sufrirás. Tu entorno sufrirá.

 

Deberás esforzarte todos los días para poder tener un buen resultado en los exámenes, la competición. Los mejor preparados van superando las primeras pruebas que se imponen para llegar a ser triatleta, finisher: primero harás un 10.000; luego, quizá unos meses después, intentes un 20km, una maratón o un trail running; luego, irán cayendo modalidades de triatlón Open, Sprint, Pro…

 

Tendrás que tomar clases particulares de tus asignaturas más flojas. Puede que sea la natación o que sea la bicicleta. Y empezarás a conocer a tus compañeros de viaje: otros triatletas, otros estudiantes que esperan superar también los exámenes finales.

 

Poco a poco, te ganarás el respeto de tus amigos, que también serán tus rivales en competición. Sus tiempos y logros en pruebas y entrenamientos serán un acicate que querrás superar. Encontrarás gente buena, gente que ayuda y colabora. Y otra que te ignora o que te golpea para arañarte un segundo, una posición.

 

Es normal. El triatlón es así. La vida es así. ¡Esto no es Bambi!

 

Superar esos obstáculos con el mejor espirítu posible, aprendiendo, asimilando lo que te ha sucedido y por qué, forma parte del triatlón. Anotar todo ello en tu cuaderno mental, tenerlo TODO en cuenta en cada nueva prueba, en cada nuevo entrenamiento, forma parte del aprendizaje de cualquier persona si quiere acomenter alguna tarea de mérito.

 

Llegará el día, tras mucho esfuerzo, voluntad y disciplina, que conocerás tus puntos fuertes y tus puntos débiles. Y sabrás qué hacer con ellos en cada momento para lograr el mejor resultado posible. ¡Enhorabuena! Ya has superado tu adolescencia, eres un deportista maduro. Ya no te planteas seguir o no, sino cómo mejorar un poco más cada año, qué nuevos desafíos acometer, a qué nuevas pruebas poder acudir.

 

Es la etapa madura. Ya tienes una preparación y equipación completa que te hace sentir seguro, fuerte, y sacar lo mejor de ti mismo. Una buena bici, la flaca, tu amiga. Esas zapatillas que te hacen correr cómodo, ese trimono especial y un neopreno adecuado. Esas gafas que no pesan. Ah, tu gps y esa mochila tan práctica, que cabe todo. Y tu casco, que ni roza ni aprieta.

 

Sin darte cuenta, otros que empiezan te miran y piden consejo: por qué haces esto, por qué usas aquello. Eso significa que en tu casa ya hay alguna medalla de finisher colgada y en tu muro de Facebook ya has publicado con orgullo algunos tiempos de tus últimas pruebas. Quizá hayas abierto un blog para contar tu día a día deportivo.

 

Y llega ese día, ese momento extraño y revelador.

 

Estás en medio de una competición, con un enorme dolor, con mucho sufrimiento por la dureza de la prueba, con todas las ganas del mundo de retirarte, que ya no sabes cómo evitar y apartar de tu mente.

 

Es en ese momento cuando levantas la mirada y ves algo que nunca antes habías visto: una panorámica inigualable de la isla de Lanzarote, como si la estuvieses sobrevolando; la fina lluvia creando un manto de infinitos tonos grises sobre el cielo de Roth; un inédito y bello horizonte de Madrid desde la Casa de Campo; cruzarte con ese triatleta que admiras y que te diga: “¿Estás bien? ¡Venga, VAMOS!”.

 

Y es ese día, justo ese día, cuando te has convertido en un triatleta.

 

Cuando has descubierto por qué estás ahí, por qué haces triatlón. Por ese único e inigualable momento. Y por quiénes te esperan en la meta para abrazarte, hagas el crono que hagas.

 

Saleta Castro finisher Lanzarote

 Fotografía cortesía de Diego Santamaría. Todos los derechos reservados.

 

Martín Giacchetta  y Ainara Hualde finalizando el Reto Hitachi

 

José Carlos Sánchez Castillo finisher IM New York

 

Y eso es lo que pedimos a Saleta Castro que hiciese durante el Hitachi MTB Triatlón. Que grabase ese momento vuestro. Que se convirtiese en la viva inspiracion de Aire acondicionado Hitachi más allá de vestir nuestros colores. Que hiciese saber a los que participáis en nuestras pruebas, a los que vestís nuestra camiseta, a los que nos seguís en las redes sociales, que nosotros estamos ahí para eso, para inspiraros y que consigáis vuestros retos.

 

Que Saleta está ahí, que Sonia Bejarano está ahí, corriendo contigo; que Jaime Menéndez de Luarca y Álvaro Velázquez están ahí, corrigiendo tu postura de acople en la bici y midiendo tus vatios de potencia. Y Martín Giacchetta está ahí, a tu lado, dándote el último y mejor consejo para que te encuentres, para superarte.

 

 

Y ahora es el momento de recordarte: FINISHER AGAIN? COOL DOWN.

2 comentarios a “¿Sabéis por qué nos gusta el triatlón?”

  1. lucia dice:

    Hola. Ya me he visto en el video, que ilusion!!! no tiene sonido o es que no lo oigo yo???

    1. ¡Gracias, Lucía!

      Sí que tiene sonido, chequea tu equipo porque merece la pena escuchar los consejos y comentarios que hace Saleta a los participantes.

      Un saludo y gracias por participar en el Hitachi MTB Tri.

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