El primer Ironman de Javier Alonso Peña

¿Hacemos un Ironman? El primer Ironman de Javier Alonso Peña

Publicado 27 agosto, 2013

Creo que todo empezó así, con esa pregunta: “¿Hacemos un ironman?“, con Elena provocándome, pero claro, eso son palabras mayores, no sería coger la bici de carretera tras muchos años sin tocarla unas semanas antes de la Treparriscos, ni hacer 1.000km de preparación para ir a hacer la Quebrantahuesos, ni hacer la Behobia habiendo hecho algún 10k y sin casi entrenar.

 

Habría que entrenar, había que hacerlo en serio y durante mucho tiempo, ¿sería capaz?

 

Una vez decidido a enfrentarme al reto, sólo había que buscar cuál era el elegido. Tras mirar los más conocidos, me decidí por la cuna del Ironman en Europa, y también donde Challenge empezó su andadura, Roth. Una carrera que todo el mundo decía que era muy plano y rápido (sobre esto ya hablaremos más adelante) y que sobre todo, era muy emblemático, siempre me ha gustado la parte épico-histórica.

 

Tras conseguir la inscripción (que no fue fácil las 3.000 inscripciones se agotaron en unas horas), comenzaron los entrenos y la planificación de la temporada. Han sido muchos meses de entrenos (o como diría Elena, de competiciones encubiertas) con muchos madrugones para intentar cuadrar las actividades planificadas con los compromisos personales y laborales, con muchas lesiones, muchas sesiones de fisio, muchas series… muchos esfuerzos en definitiva con un sólo objetivo, ROTH 2013.

 

Según se acercaba la fecha, todos los temores iban aflorando, y de poco servían los dos Half (Elche y Valencia) que había completado con bastantes buenos resultados y sensaciones. ¿Seré capaz de hacer la Maratón y acabar el Ironman? El miedo a lo desconocido era cada vez más agobiante. Las últimas dos semanas, con menos carga de entrenos y por lo tanto más tiempo para pensar sobre lo complejo del reto, se hicieron realmente largas.

 

Pero como todo llega, todo pasa, allí estábamos, toda la familia Alonso Muñoz en la Bavaria profunda junto con unos cuantos de X3M: Armando, Mario, Javi Pérez, José Luis y mi hermano Carlos, alojados en una población cercana a Roth, Freystadt, que gracias a José Luis y su conocimiento del alemán pudimos contratar. ¿Quién dijo que los alemanes sabían inglés? Tras unos días de aclimatación con alguna prueba de bici y nado en el canal, llegó el gran día.

 

 

La Previa

 

Primera sorpresa, hay que haber entregado la bolsa antes de las 6:15 de la mañana, y tenemos que haber desayunado, habernos desplazado, haber aparcado… Ufff, acabamos quedando a las 4 de la mañana, para lo que puse la alarma a las 3:30, total, me dio igual, a las 3 en punto estaba con los ojos como platos y sin forma de volverme a dormir.

 

Nos pusimos en marcha, desayunamos con algunas risas, las típicas risas histéricas de antes de un examen, y aparecimos en la T1, colocamos los botes en la bici, inflamos las ruedas y a entregar la bolsa de la bici, eran las 6 de la mañana y todavía quedaban casi 2 horas hasta la tardía última salida en la que me tocaba, imagino que hace un año puse un tiempo algo holgado.

 

Más risas con los compañeros del X3M y viendo como uno de los jueces se dedicaba a sacar tarjetas amarillas a los que estaban haciendo las necesidades en la maleza en vez de en los urinarios móviles, estos alemanes son la leche.

 

Javier Alonso Peña natación

 

 

La Natación

 

Tras acompañar a mis compañeros en la salida y tras las urgencias de Armando y sus geles, me toca. Me dirijo a la cámara de llamadas y entro de los primeros, nos metemos en el agua y vamos hacia la corchera de salida, quiero salir rápido para evitar los golpes iniciales pero sin descompensar el ritmo y que me obligue a respirar cada dos brazadas en vez de cada tres, que es mi ritmo habitual, ya que luego me cuesta mucho volver a mi ritmo de IM con una respiración adecuada.

 

Salgo bien, con un ritmo bueno y sin ningún golpe ya que al ser la última salida somos menos que en las salidas anteriores y eso se nota. Ante mi asombro, enseguida cojo a los “torpes” del grupo de delante, han salido cinco minutos antes, y les he alcanzado en unos 300-400m.

 

Voy bien, y eso es lo que me importa, he de apoyarme en esos pensamientos, y obviar queme estoy chocando con muchos de los que voy adelantado y que voy haciendo bastante zig-zag debido mi mala orientación: pese a estar en un canal, me tuvieron que avisar varias veces que me iba para el sentido contrario. Al final, 1:06 habiendo recorrido 4,2km según el Garmin.

 

Busco mi bolsa y voy a la carpa para ponerme los trastos de la bici. Al salir me cruzo con mi hermano que había salido 5 min porque además de algo de tiempo que le había ganado, había decidido cambiarse entero de bici. Él decide ir al baño y nos volvemos a separar.

 

Javier Alonso Peña bici

 

 

La Bici

 

Nada más salir, veo a mi familia animando con una pedazo bandera de España (una buena idea para localizarles bien), y me vengo aún más arriba y empiezo a darle caña, mi idea es hacer la primera vuelta bastante rápido y en la segunda conservar más de cara a la Maratón. Voy muy rápido pasando a gente, a mucha gente, igual no era tan mal sitio para salir, y sin quererlo eso y los gritos de ánimo de muchos de los pueblos por los que vas pasando te sube la moral.

 

Llegamos al primer repecho significativo (Greding), pero las fuerzas todavía son muchas y casi no se nota. Una bajada con algunas curvas técnicas que a algún X3M costaron un disgusto y salimos lanzados a unos toboganes (subi-baja) que nos llevan a Solarer Berg… estoy deseando llegar y vivir lo que tantas veces había visualizado en los vídeos que llenan YouTube.

 

Justo antes de empezar a subir y cuando ya se veía el mogollón de gente que se agolpaba para animar, aparece de nuevo la bandera de España y detrás mi familia, “¡¡¡Vamosssssssssssssss!!!” Tengo que frenar un poco porque el estrecho pasillo a duras penas nos deja pasar a una moto y unas bicis que vamos en hilera, pongo plato pequeño, aprovecho para coger algo de aire y a disfrutar de la subida, aunque se me rompa un poco la media ;-)

 

Acabo la primera vuelta con una media de 34 km/h, más de lo que esperaba y sin casi darme cuenta, uffff, tengo que bajar que si no le voy a dar la razón a todos los que me habían pronosticado una gran petada, hago la segunda vuelta más suave, por decisión propia, porque se había levantado viento y porque las fuerzas ya no iban siendo las mismas. Las cuestas de la primera vuelta, que antes se pasaban como si no existieran, alguien las había empinado… :(

 

Javier Alonso Peña bici

 

Llego a la T2 en 5h30m y con una velocidad de 32,5km/h de media, muy contento, todo va según los planes. ¡A ver cómo tengo ahora las piernas! Aprovecho para hacer una parada técnica en los baños, ahora viene lo bueno, el plan era salir a 5min/km y ver lo que aguantaba…

 

 

La Carrera

 

Salimos cuesta abajo, así es fácil hacer esos ritmos e incluso bajarlos, pero de repente empezamos a subir. ¿Quien dijo que Roth era plano? Empiezo a seguir a otro corredor que me parece que va al ritmo que quiero seguir, pero no es así, va algo más rápido, y acordándome de todos los que me habían dicho que guardara, le dejo irse y me vuelvo a mis ritmos de 5min/km, aunque sea cuesta arriba.

 

Poco después llegamos al canal y parece que llaneamos un rato. Voy andando en todos los avituallamientos, el calor es grande, y sobrevivo gracias a las esponjas que los voluntarios nos dan mojadas en agua fresquita. Voy adelantando a mucha gente, el ritmo que llevo debe estar bastante bien, de hecho, alcanzo (y sobrepaso) al corredor que subiendo había dejado marcharse.

 

El canal es una recta tremenda, que te permite ver el siguiente avituallamiento, nada más salir del anterior, pero también ver que vas subiendo todo el rato. Me cruzo con Javi Pérez, va como un tiro aunque con cara sufrimiento, y algo antes de dar la vuelta con Mario.

 

Javier Alonso Peña carrera

 

Comenzamos la teórica bajada, parecía más subida en el otro sentido :P, las fuerzas empiezan a flojear, me fuerzo para acabar corriendo la media maratón en 1:47, a los ritmos deseados, y luego premiarme con andar un poco. Las piernas están bien, pero la cabeza esta cansada, cansada de empujar al resto del cuerpo…

 

Había oído sobre esa lucha interna, pero creo que nada lo puede describir, es muy duro, hay que tener mucha cabeza para conseguir empujar a tu cuerpo y seguir corriendo, la zona de andar de los avituallamientos se van alargando y la subida por un bosque cuando nos separamos del canal se hace eterna, un pensamiento martillea la cabeza: andar rápido es 7,5 min/km y correr suave 5,30 min/km, ¿dónde van 5 km andados?… Si son sólo 10 min…

 

Vuelvo a cruzarme con Mario, poco antes del último giro, y me propongo correr hasta alcanzarle. Llego a donde está él cuando ya hemos llegado de nuevo al canal y le propongo andar un rato (como el diablillo en el hombro), pero me dice que no, que si para no sabe si podrá arrancar, que prefiere ir a trote. Trato de ir a su ritmo, pero no puedo, no sé ir tan despacio: o ando o voy más rápido… me anima a seguir y sigo otra vez solo.

 

Comenzamos la bajada, que de nuevo no me parece tan fuerte como cuando la subí, y la subida final al pueblo de Roth, ésta si parece igual de fuerte o más que cuando la bajé, pero ahora no me importa, la meta está ahí, a mi alcance. Aprieto los dientes, y gracias a los gritos de los espectadores decido dar el último arreón, corriendo los 3 últimos km a 4h:30, para acabar la maratón en 3:48, por debajo de las 4h que me había puesto como objetivo.

 

Poco antes de entrar en el auditorio, veo de nuevo la bandera de España con mi familia detrás y unos amigos que han venido desde München a verme. No les había visto en toda la carrera a pié y no saben como les había echado de menos. Recojo a mis dos peques y entro en los metros finales, con ellos, con los que me han apoyado durante todo este año en tantos entrenos.

 

Javier Alonso Peña meta

 

 

La Meta

 

Es difícil explicar, lo que se siente en esos metros finales. Quieres llorar, pero las lágrimas no salen; quieres reír, pero no te quedan fuerzas… Abrazas a los peques y gritas, gritas mucho…

 

He conseguido hacerlo. ¡Qué barbaridad! 10h33m en la parte baja de mis previsiones que eran de 11h más/menos media hora.

 

Ahora le toca a mi Helen, espero que le salga todo bien y que le/os sirva lo que aquí pongo como mi primera experiencia en un Ironman, si es que os habéis leído todo este rollo y habéis llegado hasta aquí.

 

Próxima estación: ¿Vitoria 2014?

3 comentarios a “¿Hacemos un Ironman? El primer Ironman de Javier Alonso Peña”

  1. Antonio (Padre de Elena) dice:

    Javi, estupendo relato de una hazaña increíble. ¡Vaya tiempazo!Toda la familia estamos orgullosos de esos dos Iron Man conseguidos por tí y Elena en un plazo de dos semanas. Nos preocupa lo que todo esto conlleva a nivel de entrenamiento, especialmente el ciclismo en carretera. Pero repito, estamos súper-orgullosos de vosotros

  2. Yol González dice:

    Enhorabuena!!! que más puedo decir? Así que cuando sea mayor quiero ser como tú y conseguir estos logros, que tiene que ser… la leche!, me has enseñado muchas cosas en un periodo corto de tiempo, lo más importante la constancia y la seguridad de querer es poder y que al final no compites contra nadie, solo contra tu cabeza y ahora te pregunto… WHERE IS THE LIMIT? admirable campeón, muaks!

  3. Francisco dice:

    Me ha gustado tu cronica. Enhorabuena

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