Borja León - Triatlón de Cáceres

Borja León en el II Triatlón de Cáceres Ciudad Histórica

Publicado 20 julio, 2015

Bueno, pues una vez terminado el 2º triatlón de mi corta vida deportiva en este deporte os mando esta crónica de una muerte anunciada.

Hasta ayer si me hubiesen preguntado qué es lo 1º que se me viene a la cabeza al escuchar la palabra “olímpico”, hubiese dicho Barcelona 92, el año de los juegos en nuestro país donde los deportistas españoles dejaron tan alto el listón en el medallero. Sin embargo, ante esta misma pregunta desde ayer al mediodía mi respuesta la tengo clara: ¡Cáceres 93!! Mi número de dorsal en el II Triatlón de Cáceres Ciudad Histórica.

Y lo malo es que más de un juez, voluntario e incluso el speaker seguro que coinciden conmigo en eso de “tenía que ser el 93″. Nunca he escuchado al speaker de una prueba deportiva hablar tanto del 8º clasificado… por la cola, ¡jajaja!

Y es que ya desde el principio se vio que iba a ser un día entretenido, a las 8:50 am nos presentamos mi amigo y compañero de batallas Óscar y yo en la T2 que estaba situada en el centro de Cáceres y donde a la postre finalizaría la prueba, allí nos estaban esperando David Núñez (excelente anfitrión), Laurent “Lolo” Jalabert, el gran José Muries (al que he destronado como uno de los últimos clasificados de la I edición) y Antonio Capdevila.

Dejé preparadas las zapas y gorra para combatir esas temperaturas primaverales extremeñas de 35º y me dice Óscar: “Me han dicho que no hace falta bajar el DNI a la T1″ (quise pensar en el momento, que se lo dijo un juez pero ahora no tengo claro si se lo dijo el juez o uno de los yayos del parque) así que le doy mi gorro y las gafas para bajar una sola bolsa a la T1 y dejo la mochila con el DNI y demás pertenencias en la T2.

Nos subimos a la bici y junto con el grupo decidimos bajarnos hasta el embalse de Guadiloba dando un paseíto tranquilo para activarse un poco y aprovechando que era cuesta abajo y los hasta entonces sólo 20° de temperatura. A todo esto yo sin saberlo ya había preparado la 1ª de la mañana porque me puse las calcamonías con el número de dorsal una en cada brazo cuando van en brazo y pierna izquierda, pero encima, ¡la del brazo derecho al revés! Así que según por el lado que me mirasen podía ser el 93 o el 39, ¡jajaja!

Después de la consiguiente peta de una de las jueces y de rascar la del brazo derecho (qué pegamento le ponen a eso, ¿¿¿súper glue???) me dice: “DNI…” Creo que puse la misma cara del emoticono de Whatsapp que se parece a Ozil y le digo (acordándome de Óscar en ese momento): “Me ha dicho tu compañero de la T2 que no hacía falta bajarlo”, y me dice: “Eso es imposible, ¿qué compañero? Lo siento pero no puedes pasar, tenemos que hablar con el juez árbitro” (aquí ya me iba acordando de Óscar y de alguno de sus familiares…).

En fin, pues tocaba esperar a ver qué decía este buen hombre y menos mal que no hay nada como ser majete con 2 juezas de unos 30 años y de muy buen ver, todo sea dicho, y que a uno le vean pinta de quedar entre los 25 últimos para que no me pusiesen problemas para participar.

Borja León - Triatlón de Cáceres

Ya un poco más tranquilo y con el consiguiente cachondeo de mis compañeros coloco la bici y demás utensilios en la T1 y aparece uno de los jueces de la T2: “¿Dónde está el 93?” Pero, ¿otra vez la he liao…? -me pregunto. Y le contesto con miedo: “Aquí” Entonces me dice: “Que te has dejado una mochila (que debe ser que no se puede) en la cesta y te la hemos llevado donde se entregan los dorsales…”

Después del 2º cachondeo de mis compañeros y ya un poco más tranquilo nos fuimos a probar el agua (sólo le faltaban los garbanzos para haber entrado en el Guinness como el cocido más grande del mundo) y de ahí a la línea de salida.

Primero se dio la salida de las chicas y tuve ocasión de disfrutar de ver un nadar un rato a Sara Pérez Sala, a la postre ganadora (¡¡¡Enhorabuena Campeona!!!) y de cómo le iba sacando metros a sus rivales.

A los 10 minutos ya se dio la salida masculina e intenté situarme escorado a la derecha para no llevarme tantos golpes como me llevé en el de la Casa de Campo, eso e intentar coger un buen ritmo sin sacar mucho la cabeza para mirar donde estaba la 1ª boya era lo que pretendía hacer y me debió salir de cojones, porque el Garmin me cantó una natación de 1870 metros en 34′… ya sabéis que lo mío en el agua es dar espectáculo (casi hago una boya por el interior, con la consiguiente vuelta hacia atrás para rodearla) y como esta vez no había pantalán para mostrar mi técnica de lanzamiento de cabeza pues decidí hacer el segmento de agua a mi manera.

Salí del agua (aún estaban las bicis de José, David y Antonio así que pensé que ellos también le habían cogido el gusto al agua calentita, jeje) con la mente puesta en las recomendaciones de mis compis de tratar de unirme a un grupo que me hiciera más llevaderas las 2 vueltas al circuito. Pues bien, el único grupo al que conseguí unirme fue al de Whatsapp que creó Lolo en la comida para pasarnos las fotos que nos hizo su novia María, fotógrafa y pomponera oficial ;-).

Así que 40 kms en plan llanero solitario a una media de 28 kms/h (mucho trabajo por delante), en los primeros kms me alcanzó David e intentó llevarme un rato pero me costaba seguirle y ante el temor a equivocarme de ritmo tan pronto y a que jugamos en ligas diferentes duré muy poco a su lado, ¡se agradece el intento crack ;-)!

Transcurrida 1 hora y 25′ me calcé las zapas y a correr bajo un sol de justicia por un recorrido muy bonito por el casco histórico con sus cuestas y empedrados, aunque menos duro por lo que decían con respecto al de la 1ª edición, que constaba de 4 vueltas de 2,2 kms aprox. Pues bien, yo que ya estaba entregado a la causa y algo confundido con el fuego valirio que reinaba en el ambiente, decidí hacer 5…

Ya en la última vuelta se me hacia raro no cruzarme con ninguno del equipo y aunque esté mal que lo diga un globero profesional como yo, doy fe de que los que quedaban tenían bastante peor pinta que yo… tan es así que visualizando la meta a unos 200 metros uno con más pinta de amante de la charcutería y del sol y sombra que de aficionado al triatlón se picó y empezó a apretar… no tuve más remedio que esprintarle y adelantarle al final en una foto que será histórica (dará un juego similar a la tuya con el yayo, David) para terminar mis 5 vueltas en 56′ y entre el descojone general de Lolo, Jose, Óscar, el speaker y todos los que estaban alrededor.

Por lo demás, finde de lujo en mi primera salida de grupo con un gran equipo (Lolo, Jose, Óscar, Elías, Sara, Antonio y Carlos), con un gran anfitrión que nos enseñó las bondades gastronómicas y los sitios de copitas de moda de su ciudad, de muchas risas, en un sitio precioso al que he prometido volver… pero sólo si me reservan el dorsal 93 :-))

Siento el ladrillo de esta primera crónica aunque sé que por el hecho de ser la 1ª me lo aceptaréis. Orgulloso de estar en este equipo y rodeado de gente maja de la que tanto se puede aprender, y ya sabéis, unos dais espectáculo con los podios y otros a nuestra manera ;-))

Borja León - Triatlón de Cáceres

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